miércoles, 18 de enero de 2017

La luz inerme. 

Mañanas de sabor a yeso,
 en la tele crónicas  de desaparecidos, 
 alarde de teorías 
 de morbosos desenlaces y,
en la calle, 
 la helada, 
 aire inmigrado 
 de un polo que se funde,
 vulnerando nuestra templanza. 

 Otro día que no transcurre
 en este invierno anunciado. 

 En el móvil, 
 un vídeo vertical 
 encarcela alguna crueldad 
 generosamente compartida.

  La luz está 
 pero no desvela nada. 

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