martes, 30 de diciembre de 2008

AÑO NUEVO

Vuelve la rima
consonante
al bucle del que no salgo,
aliteración del amargor.
Y cambia el año,
acaba un almanaque
y el nuevo es usado,
de ocasión,
conocido
por sabido,
mas el salto
es posible
desde las torres
del hastío.
La melodía vieja
pesa demasiado
en la partitura amarilla.
Pena,
da pena
la penitencia
como rutina.
Hay que despeñarse,
pecando y muriendo,
obviar las aristas
y zambullirse
en aguas saladas,
heladas,
mortales
aunque vivas,
vivas de vida,
no de daños recurrentes.
Sufrir de un golpe,
no a tratamiento,
quirúrgica solución,
traumática,
amputadora
pero aséptica,
sanadora
del tumor
metastasiado
en las junturas
de los nervios.
No llega la luz
a la profundidad necia
de mi madriguera
de molusco abisal,
envidiando delfines,
añorando arrecifes,
y riesgo de gaviota.
Qué objeto tiene
cantarle a la niña
la misma nana
de ogros al acecho,
una noche sí,
la otra quizá,
creciendo
en los temores
al guión,
al libreto
de desafinados tenores,
condenados
a la opereta ambulante,
de carpa ajada,
y dos sesiones
con descuento.

GAZA

En la santa tierra
de las promesas vanas,
niños de arena
desayunan metralla
a tazón lleno.
Retornan las plagas
de ángeles de exterminio
a castigar súbditos
en nombre de un Dios
manufacturado a piedra.
Vestidos de mortaja,
expuestos,
ofrendados a un Dios
de otro nombre,
otra versión
de la falacia sangrienta,
empujando hermanos
a la masacre
en venganza.
Nadie cierra
el círculo inmundo
de niños muertos
en siniestra rifa.
Tibia condena
para el mal perpetuo,
adinerado,
resignación endémica
al mal eterno,
el peor mal,
el mal sacralizado.
Barrer lo santo
de la tierra enferma,
gangrenada,
lustrar lo humano
como único bien,
sanarlo de dioses,
enquistados
como pretexto,
coartada para el saqueo.


viernes, 26 de diciembre de 2008

BLASFEMIA NAVIDEÑA.


Campanas suenan
en las cajas registradoras,
endulzando bandas magnéticas
de tarjetas felices
de duro plástico suscrito.
Buena cara para el infame,
espíritu de calendario,
es el uso correcto,
apropiado,
qué bello es vivir.
Nostalgias y vacíos
sin envolver,
sin lazo rojo,
se acumulan en los días,
en las noches,
los primeros platos
y las sobremesas
tramitadas.
Cuentan que nació
quién nunca nos salvara,
esperanza blanca
de rancio turrón.
Sólo ves magos
en los ojos,
intencionadamente crédulos,
de los niños anhelantes
de lujos televisados.
A ritmo de pandereta
siguen silbando balas,
y el hambre vieja
se extiende en villancico.
Luces,
escaparates,
y cadáveres venideros
transitando las aceras.
San José,
eterno secundario,
de reojo mira al buey,
resignado al adulterio
y a la virginal frigidez
por imperativo legal,
divino.
Recelando de ángeles
publicistas,
anunciadores,
y de palomas torcaces,
sobrevolando los portales
de una infamia
milenaria.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

COMO CADA VEZ

Como cada vez
vuelves,
vuelves a la puñalada,
al esputo,
al balance a favor.
Y como,
cada vez,
mañana,
creerás en lo normal,
en lo asumible.
No,
no funciona así
mi maquinaria.
No,
yá canso
de la norma.
Aguanto los diluvios
mas no,
no puede seguir
este temporal
periódico,
no puedo
con tanta llovizna,
si no aguacero.
Mi paragüas
es impotente,
inepto a las borrascas,
y no pueden sus varillas
con tanta mierda
chubascada.

domingo, 21 de diciembre de 2008

CIRCUNSTANCIAS

Tengo reserva
en el infierno
pues no se hizo la gloria
para el inventor
de los pecados.
Peno en vida
al ser la muerte fin,
apagón definitivo
de existencia tortuosa.
Y no duele
la tortura
cuando es hábito,
se padece sumergida,
bajo la piel escamada,
curtida de sucesos.
Ya no ensordecen
los estruendos,
pitido agudo,
constante y necio.
Y me pregunto,
a veces como luz,
por qué yo
habiendo otros.
Y me respondo
que hallé
lo buscado,
lo perseguido sin conocer
el reverso,
la doblez.
Y espero,
resignado,
paciente a ratos,
el cambio de acto,
un mutis,
desenlace de un texto
impreso en papel continuo,
apergaminado.

viernes, 19 de diciembre de 2008

ADVERTENCIA

Tengo duro el cuero,
curtido a maldades
e impermeable a tu hoja
de rufián de esquina
y calleja.
Antes que tú
hubo otros aceros,
más certeros,
que no abrieron
zanja en mi entresijo.
Inocuo es el veneno
de tu dardo emplumado
para el gaznate encallado
que gasto de hace tiempo.
Yá sé de tus celadas
y de tus tretas felatrices,
viendo la cuajada
que rebosan tus comisuras.
No hay perfume falso,
de los que afanas al sarraceno,
que mitigue el estercolero
que rebosa de tu afán.
Vendrá San Martín,
hozador nato,
mas no valdrá tu entraña
ni para embutido de guiso.
Evita el cruce,
el encuentro,
no busques más
mis desatinos
que tengo garra presta
para amputar gangrenas. 

miércoles, 17 de diciembre de 2008

DE ESCORIAS



No creas a nadie,
la lealtad es espinosa
y sangrarás como premio.
Sé mezquino,
adulador,
gimotea y miente
y caerán honores
desde asientos mullidos.
Querrán tu ruina,
levántate tras la bofetada
y no ofrezcas otra mejilla,
si no te pueden
buscarán tus aledaños.
Sonríe en la cara
a la ruindad y la escoria,
hiérguete en el paso,
no te avergüences
de tus errores,
esos que te muestran
para achicarte.
Ellos son peores que tú
sin ser tú la maravilla.
Querrán verte
en el fango hundido
mientras ellos levitan,
sostenidos
por el olor a mierda,
luciendo baratijas
robadas a la honra,
respaldados por poderes
volubles,
pusilánimes
colgados de un gráfico.

lunes, 15 de diciembre de 2008

TIEMPOS DE METAL

De metal es este tiempo,
pesado,
duro,
afilado y frío.
Vive la gente
a corte,
fundiéndose,
templándose
en crisoles
de preguntas.
Muere la gente
a mano,
o a máquina,
y da igual siendo pieza,
tuerca,
engranaje o rodamiento
por el que se deslizan
los poderes difusos.
Tiempo de metal,
mate,
sin pulir,
sin destello de sol oculto
por gas de horno.
Metal de trueque,
moneda vana
para mercar miserias.
Vivir,
aleación incierta,
maleable,
dúctil,
al antojo de la fragua.

CASA GRANDE

Ya habito casa grande,
piedra en muro
y balconada.
Espacio,
más espacio
mas no tiempo,
más espacio
mas no sé si más aire,
no sé.
Casa grande habito,
mudado,
progresado,
confortado,
aún en tránsito,
a fuego llevo
la marca de un tipo
de interés de usura.
Casa grande
para lo que soy,
he mejorado
o no,
no sé,
vivo en casa grande,
según se mire,
según se mida,
según quién.


jueves, 11 de diciembre de 2008

ETIQUETADO

Y es que llega un momento
en que el temblor
se vuelve escalofrío,
el susurro grito,
la sonrisa esputo,
el baile huida,
la canción ruido
y el silencio,
silencio.
Silencio envasado
al vacío,
sin conservantes
ni atenuantes,
silencio a presión
de palabras prensadas,
exprimidas,
deshidratadas.
Producto
a base de concentrados
de zumos de rabia.
Quedan existencias
de ira
en la despensa,
almacenada.
Reserva y provisión
para el próximo estallido.
Para peores tiempos,
si caben más crisis.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

ESTIGMA Y SUTURA

No aguanta la sutura
la persistencia del estigma
que insiste en la apertura
de los labios
de herida eterna.
Mas ya no sangra
vino de misa,
milagrero y rancio,
sino hiel
en ámbar,
a pedrada fósil.
El hueco es el hábito,
deshabitado,
con el que ando a tumbos,
a tumba vacante,
en público concurso.
Soy vasija,
llena o yerma,
dependiendo del suceso,
y más que caminar
ruedo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

A LA CABEZA

Dispara a la cabeza,
mata la mente,
ahí está el enemigo,
lo que nos puede.
A la cabeza,
vuela la razón,
extermina el pensamiento.
Da igual el cuerpo,
dispara a la cabeza,
a la idea,
lo que discrepa,
lo que les hace volar.
Siembra plomo en sus mentes,
inocula el miedo,
paraliza toda reflexión.

martes, 2 de diciembre de 2008

HAY COLORES



Vino un ave a mi ventana
a oír mi canto
y con un silbo leve
me pidió colores.
Pidió tregua al gris
que acompaña mi verbo
casi de continuo.
Y yo,
reacio a dedicatorias a reclamo,
accedo al trino.
Desempolvo la paleta,
presto a salpicar los lienzos,
y despliego el celeste,
el azul intenso de la risa,
clara y melodiosa
de una niña de luz de aurora.
Luego el rojo,
ardiente de pasión
de adolescente cuando fue,
de piel de latido al roce.
Llega el turno del verde,
verde agua de fuente,
de praderas lecho
de amores tempranos,
furtivos.
El malva,
de mirada breve
de mujeres de miel,
rebosando dulzores
custodiados.
Amarillo de sol infrecuente,
caricia tibia
en invierno fiero.
Sé de colores,
gorrión amigo,
los tengo,
no lo dudes
aunque la luz,
perezosa a veces,
no los desvele
y el gris
quizá no es gris,
sino penumbra
o niebla.

EL RITMO DE LAS ESFERAS


Es el ritmo de las esferas
el que marca el paso
del hombre errante,
extraviado animal
en las veredas
de mitos y credos.
Busca dioses
tras las nubes,
rebelándose soberbio
mas crédulo al engaño.
Y es que duele la razón,
la realidad tangible,
no habiendo cura
para el pánico a ser átomo,
célula mínima,
frágil y perecedera.
Demasiados datos,
desordenados en avalancha
para un cráneo de simio.

MUEREN CANCIONES

Fallecen letras
y melodías de casa,
y el minuto,
el silbido,
el timbre amigo,
deja vacío de años,
días amables,
inocentes.
Clara,
distinta,
otra,
huérfana
de padre
y estrofa.
Qué será de tí
y de mí,
triste Clara.

LAS PALABRAS QUE NO EMIGRAN.

En la rendija está la huída y en la bisagra lo posible mientras el viento amarillo barre las aceras negras. En tu mirada de almíbar ...